El ministerio de la reconciliación.
La reconciliación es posible por la voluntad de Dios, el perdón, por medio de la sustitución y la fe.
Bendice, alma mía, a Jehová.
Dios quiere y merece ser alabado con todo nuestro ser. Y la meditación en todos los beneficios que Dios nos ha concedido en Su gracia, especialmente los espirituales y eternos en Jesucristo, fomenta ese tipo de adoración.
Un punto de partida para una iglesia.
«Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones» (Hechos 2:42; RVR1960).
Un llamado a la reconstrucción.
«Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien» (Nehemías 2:17, 18; RVR1960).
La iglesia.
«Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18).
¿Cuánto le debes a Jesús?
«Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado» (Lucas 7:41-43).
Palabras al cansado.
El Salmo 77 es un Salmo para aquellos que están pasando por una situación angustiosa hasta el punto de perder toda esperanza.
El Rey [ofendido] hace las pases.
El Rey ofendido trabaja para convertir la enemistad en amistad con un mundo que lo ha ofendido. ¿Cómo Dios puede hacer eso y seguir siendo justo? Tomando en cuenta nuestros pecados, pero en Jesucristo.
El ministerio de la reconciliación.
La reconciliación es posible por la voluntad de Dios, el perdón, por medio de la sustitución y la fe.
Bendice, alma mía, a Jehová.
Dios quiere y merece ser alabado con todo nuestro ser. Y la meditación en todos los beneficios que Dios nos ha concedido en Su gracia, especialmente los espirituales y eternos en Jesucristo, fomenta ese tipo de adoración.
Un punto de partida para una iglesia.
«Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones» (Hechos 2:42; RVR1960).
Un llamado a la reconstrucción.
«Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien» (Nehemías 2:17, 18; RVR1960).
La iglesia.
«Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18).
¿Cuánto le debes a Jesús?
«Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado» (Lucas 7:41-43).
Palabras al cansado.
El Salmo 77 es un Salmo para aquellos que están pasando por una situación angustiosa hasta el punto de perder toda esperanza.
El Rey [ofendido] hace las pases.
El Rey ofendido trabaja para convertir la enemistad en amistad con un mundo que lo ha ofendido. ¿Cómo Dios puede hacer eso y seguir siendo justo? Tomando en cuenta nuestros pecados, pero en Jesucristo.
