Esperanza, prueba y fe.
El hno. Eliezer Báez nos recuerda que el creyente, independientemente de sus circunstancias, tiene una esperanza viva en los cielos.
Hombres ordinarios, trabajo extraordinario.
El hno. Franklin López nos recuerda que Dios usa hombres ordinarios para realizar trabajos extraordinarios.
Haciendo todo para la gloria de Dios.
La gloria de Dios es el valor supremo de lo que Él esencialmente es y hace, que lo distingue de todo y todos, y que provoca la alabanza de Sus criaturas. La misión del cristiano es mostrar cuán grande Dios es en un mundo donde Él aparentemente es pequeño.
Ezequías: vida y obra.
Paulino Susaña comparte con nosotros algunas lecciones a partir de la vida y obra de Ezequías.
José, fiel a Dios en la bendición.
Daniel Ureña nos muestra que José fue un modelo de fidelidad a Dios no tan sólo en medio de la aflicción, sino también en la bendición.
El amor más grande de todos.
El amor de Dios se muestra como muy grande en el hecho de a quiénes amó (un mundo pecador), la clase de regalo que dio (Su Hijo unigénito) para no darles lo que ellos sí merecían (ser entregados a miserias eternas) y darles lo que ellos no merecían (la vida eterna).
¿Por qué hay tanta violencia?
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” (2 Timoteo 3:1-5. RVR1960).
Jesús: el Salvador.
Para que una persona pueda reconocer a Jesús más que como el niño que nació en Belén, como el Salvador y Señor, es necesaria la revelación del Espíritu Santo.
Esperanza, prueba y fe.
El hno. Eliezer Báez nos recuerda que el creyente, independientemente de sus circunstancias, tiene una esperanza viva en los cielos.
Hombres ordinarios, trabajo extraordinario.
El hno. Franklin López nos recuerda que Dios usa hombres ordinarios para realizar trabajos extraordinarios.
Haciendo todo para la gloria de Dios.
La gloria de Dios es el valor supremo de lo que Él esencialmente es y hace, que lo distingue de todo y todos, y que provoca la alabanza de Sus criaturas. La misión del cristiano es mostrar cuán grande Dios es en un mundo donde Él aparentemente es pequeño.
Ezequías: vida y obra.
Paulino Susaña comparte con nosotros algunas lecciones a partir de la vida y obra de Ezequías.
José, fiel a Dios en la bendición.
Daniel Ureña nos muestra que José fue un modelo de fidelidad a Dios no tan sólo en medio de la aflicción, sino también en la bendición.
El amor más grande de todos.
El amor de Dios se muestra como muy grande en el hecho de a quiénes amó (un mundo pecador), la clase de regalo que dio (Su Hijo unigénito) para no darles lo que ellos sí merecían (ser entregados a miserias eternas) y darles lo que ellos no merecían (la vida eterna).
¿Por qué hay tanta violencia?
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” (2 Timoteo 3:1-5. RVR1960).
Jesús: el Salvador.
Para que una persona pueda reconocer a Jesús más que como el niño que nació en Belén, como el Salvador y Señor, es necesaria la revelación del Espíritu Santo.
